Alberto E. Gonzales Alcántara
Perú
POEMA SIDERAL III O DESTIERRO INMATERIAL
¿Donde está tu persona,
Humano sin ombligo?
Martín Adán
Las partes más hondas del alma
las contienen las negras voces
de tus ojos
y el dolor de tu cabeza.
Adiós melodías ajenas a tus manos…
Adiós al llanto indefinido
inmotivado y absurdo.
Perece una forma de cantar al trueno
al astro inconsciente que destruyes a tu paso.
La Luna palpita su excoriación rojiza y quebranta los últimos lamentos
que ciernen la estrella dorada
constelada esencia de fuego y destrucción.
Venga señora vengadora y ama del infinito
venga diosa del tiempo y la llama esperanza.
La única razón de estas huellas son los mismos pasos
que no se preguntaron su destrucción
los únicos lamentos son los actos
que caen a esta hora
en la misma fosa de la injusticia.
Vuelca tus sentidos junto a los míos para este pedazo más humano que el de vosotros.
Hombre, jamás tomaste forma humana
nunca fuiste carne ni acción
sólo habitaste la llama sideral
esa mente puritana desdeñada por los intrusos.
El único hombre existente fue aquél que no tomó forma humana.
Esa es la furia que otra vez cae en tus ojos flamígeros
inocentes endemoniados ojos, esos.
Velos como te miran con ninguna luz del alma
ni con la chispita con la que engaña el amor
nada.
Cae otra vez
cae y resiste
siente tu propio peso
que es tu propio paso
insolente destierro de tu materia, humano.
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